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AerotermiaPor el equipo de Maclima Soluciones Energéticas

Aerotermia o gas natural: qué conviene valorar en una vivienda de Madrid

Compara aerotermia y gas natural según vivienda, emisores, uso, obra y costes para decidir con criterio en Madrid.

Comparación en sección de una vivienda con caldera de gas y sistema de aerotermia

Elegir entre aerotermia o gas natural no consiste en decidir qué tecnología gana en abstracto. La respuesta cambia según la demanda térmica de la vivienda, los emisores instalados, la temperatura de agua que necesitan, el uso de calefacción y agua caliente, la posibilidad de refrigerar y la obra necesaria.

En una vivienda de Madrid con buen aislamiento, emisores de baja temperatura y necesidad de frío en verano, la aerotermia puede reunir varios servicios en un solo sistema. En otra con una caldera reciente, poco consumo y radiadores que exigen temperaturas altas, sustituir inmediatamente el gas puede no ser la primera inversión que convenga hacer.

La comparación útil no parte de un porcentaje de ahorro universal. Parte de medir la vivienda y comparar dos proyectos completos en las mismas condiciones de confort.

Diferencia esencial entre una caldera de gas y la aerotermia

Una caldera de gas natural genera calor mediante combustión y lo entrega al circuito de calefacción y, habitualmente, al agua caliente sanitaria. Su comportamiento es conocido en instalaciones con radiadores y puede alcanzar temperaturas de impulsión elevadas.

Una bomba de calor aerotérmica aire-agua utiliza electricidad para trasladar energía térmica del aire exterior al circuito de agua. Puede cubrir calefacción y ACS y, si el proyecto y los emisores lo permiten, también refrigeración.

El IDAE explica en su guía sobre bomba de calor y rehabilitación que el rendimiento depende de las condiciones de trabajo. Cuando aumenta la diferencia entre la temperatura exterior y la temperatura de agua solicitada, el equipo debe esforzarse más. Por eso, comparar solo la potencia nominal o la temperatura máxima de una ficha no describe el resultado real en una vivienda.

La vivienda pesa más que el nombre del sistema

Demanda térmica y aislamiento

Una vivienda bien aislada pierde menos calor y permite que cualquier sistema trabaje menos. Antes de cambiar el generador conviene revisar cerramientos, ventanas, infiltraciones, orientación, ventilación y hábitos de uso.

Si la demanda es elevada, una bomba de calor puede necesitar mayor potencia y trabajar durante más horas. La solución no siempre es instalar un equipo más grande: a veces compensa reducir primero las pérdidas o combinar la actuación con una mejora de emisores.

Los metros cuadrados no bastan para dimensionar. Dos viviendas de la misma superficie en Madrid pueden tener cargas muy distintas por su antigüedad, exposición, altura, zona climática y calidad constructiva.

Radiadores, suelo radiante o fancoils

La temperatura de impulsión necesaria es uno de los datos que más influye en la comparación.

  • El suelo radiante y otros emisores de baja temperatura suelen crear condiciones favorables para una bomba de calor.
  • Los fancoils pueden aportar calefacción y refrigeración, pero exigen diseño hidráulico, control de condensación y mantenimiento adecuados.
  • Los radiadores existentes no son automáticamente incompatibles con aerotermia. Hay que calcular la potencia que entregan a la temperatura prevista en cada estancia.

Si quieres conservar los emisores, consulta también nuestra guía sobre aerotermia con radiadores. En algunos proyectos se mantienen todos; en otros se amplían ciertos radiadores, se sustituyen los más desfavorables o se reduce antes la demanda térmica.

Una bomba de calor capaz de producir agua a alta temperatura no garantiza que trabajar así continuamente sea la opción más eficiente. El dato relevante es el rendimiento del equipo en las condiciones reales de clima e impulsión del proyecto.

Qué servicios necesitas durante todo el año

Solo calefacción y agua caliente

Si la vivienda ya dispone de gas, una caldera reciente y una demanda moderada, mantener temporalmente el sistema puede evitar una inversión inmediata. Debe valorarse su estado, rendimiento, mantenimiento y vida útil, no solo que siga encendiendo.

La aerotermia puede integrar calefacción y ACS, pero requiere estudiar la acumulación de agua caliente, los perfiles de consumo y la simultaneidad. Una vivienda con varias duchas seguidas o alta demanda de ACS necesita una solución diferente de otra con un uso reducido.

Calefacción, refrigeración y ACS

Una caldera de gas no proporciona refrigeración por sí sola. Si la vivienda también necesita frío, la comparación debe incluir el sistema adicional que se instalaría con el gas y no enfrentar únicamente una caldera con una bomba de calor.

La aerotermia puede cubrir calor, frío y ACS dentro de un proyecto coordinado. Para que esa ventaja sea real, los emisores deben ser compatibles con refrigeración y el diseño debe controlar humedad y condensaciones. Los radiadores convencionales no sirven como sistema de frío.

Cómo comparar el coste sin caer en una cifra engañosa

Una comparación económica seria separa inversión inicial, consumo, costes fijos, mantenimiento y vida útil. No basta con multiplicar un precio energético actual por un consumo teórico.

En el gas natural

La guía para consumidores de gas de la CNMC explica que la factura incluye un término fijo por disponer del suministro y un término variable ligado a la energía consumida. También pueden aparecer alquiler de contador, servicios contratados e inspecciones de la instalación.

Al valorar mantener el gas conviene incluir:

  • consumo anual real y tarifa contratada;
  • término fijo y alquiler de contador cuando proceda;
  • mantenimiento de la caldera y servicios adicionales;
  • inspección periódica de la instalación;
  • posibles reparaciones o sustitución futura del equipo;
  • coste de otro sistema si también se desea refrigeración.

En la aerotermia

La inversión puede incluir bomba de calor, módulo hidráulico, acumulación de ACS, adaptación de emisores, cambios eléctricos, desagüe de condensados, regulación, retirada del sistema anterior, puesta en marcha y documentación.

El consumo eléctrico dependerá de la demanda térmica y del rendimiento estacional en las condiciones reales. También debe revisarse la potencia eléctrica necesaria y si la instalación existente admite el nuevo equipo.

Nuestra guía sobre el precio de instalar aerotermia en Madrid detalla las partidas que conviene exigir en un presupuesto para poder comparar ofertas completas.

El clima de Madrid y los días fríos

Que una bomba de calor tome energía del aire no significa que deje de funcionar automáticamente cuando baja la temperatura exterior. Sí significa que su potencia disponible y su rendimiento cambian con el clima y con la temperatura de agua solicitada.

El estudio debe comprobar la ficha del modelo en las condiciones de diseño de la zona, no únicamente en un punto favorable de catálogo. También debe definir cómo se cubren las puntas de demanda, cómo se gestiona el desescarche y si hace falta apoyo en alguna situación concreta.

En la Sierra de Madrid, una vivienda expuesta y con mayor severidad invernal puede requerir decisiones distintas de un piso protegido entre medianeras. El código postal por sí solo tampoco resuelve el cálculo: importan el edificio, los emisores y el uso.

Obra, espacio y condicionantes del inmueble

Qué necesita la aerotermia

Antes de presupuestar hay que localizar la unidad exterior, el módulo interior, la acumulación y los recorridos hidráulicos. Deben revisarse:

  • espacio y accesibilidad para mantenimiento;
  • ruido, vibraciones y relación con viviendas próximas;
  • circulación de aire alrededor de la unidad exterior;
  • evacuación de condensados;
  • capacidad del cuadro eléctrico y protecciones;
  • tuberías, caudales y estado del circuito;
  • permisos o acuerdos comunitarios cuando correspondan.

Qué implica mantener o instalar gas

Si ya existe suministro, deben comprobarse la caldera, la evacuación de productos de combustión, la ventilación y el estado de la instalación receptora. Si no hay gas canalizado en el edificio, la comparación cambia porque pueden aparecer acometida, alta, instalación y certificados.

La CNMC recuerda que las instalaciones de gas están sujetas a inspección periódica y que el titular y las personas usuarias son responsables de su conservación y buen uso.

Cuándo puede encajar mejor cada opción

La aerotermia suele ganar interés cuando

  • se hace una reforma importante o una instalación nueva;
  • la vivienda tiene demanda contenida o se va a mejorar su aislamiento;
  • existen emisores de baja temperatura o pueden adaptarse;
  • se quiere calefacción, refrigeración y ACS coordinados;
  • hay espacio adecuado para las unidades y la hidráulica;
  • se valora eliminar el suministro de gas y sus costes asociados;
  • se dispone de fotovoltaica o se prevé estudiarla, sin asumir por ello una factura cero.

Mantener el gas puede ser razonable cuando

  • la caldera es reciente, segura y está correctamente mantenida;
  • el consumo de calefacción es bajo y la sustitución tendría poco uso anual;
  • los radiadores necesitan temperaturas altas y no se van a adaptar;
  • la vivienda requiere antes mejorar aislamiento o resolver otros problemas;
  • no existe una ubicación viable para la unidad exterior;
  • la inversión disponible obliga a ordenar las actuaciones por fases.

Estos escenarios orientan, pero no sustituyen un cálculo. También pueden existir soluciones transitorias o híbridas cuando una sustitución total no es la opción más coherente en el momento actual.

Qué debe pedir un estudio comparativo

Para decidir con información comparable, solicita que ambas alternativas se calculen con los mismos servicios y condiciones de confort. El estudio debería incluir:

  1. Demanda térmica de la vivienda y condiciones exteriores de diseño.
  2. Potencia requerida por estancia o zona.
  3. Temperaturas de impulsión y capacidad real de los emisores.
  4. Producción y acumulación de ACS.
  5. Rendimiento previsto de los equipos en condiciones representativas.
  6. Necesidades de refrigeración y sistema que las cubrirá.
  7. Obras hidráulicas, eléctricas y de evacuación necesarias.
  8. Inversión completa, mantenimiento y costes fijos de cada alternativa.
  9. Regulación, garantías, documentación y puesta en servicio.
  10. Escenarios de uso basados en consumos reales, sin porcentajes garantizados.

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios exige atender al rendimiento, el aislamiento de conducciones y los sistemas de regulación y control. El proyecto no debe limitarse a cambiar una caja por otra.

Comparamos el sistema completo para tu vivienda

En Maclima estudiamos la vivienda, el sistema actual y el objetivo de confort antes de recomendar. Podemos valorar soluciones de aerotermia en Madrid, revisar si los emisores existentes son aprovechables y comparar el proyecto con mantener o renovar el gas.

Solicita una consultoría gratuita de aerotermia y cuéntanos qué vivienda tienes, qué sistema utilizas y qué servicios quieres cubrir. La propuesta se basará en las condiciones reales del inmueble, no en un ahorro genérico.

Fuentes técnicas consultadas

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