Precio de la geotermia en Madrid: de qué depende una instalación
Qué fija el precio de la geotermia en Madrid: metros de captación, terreno, tipo de perforación, trámite minero y qué debe detallar el presupuesto.

El precio de una instalación de geotermia en Madrid no lo fija la máquina, lo fija el terreno. La bomba de calor se elige en un catálogo; los metros de captación que hay que enterrar debajo de tu parcela se calculan, y ese cálculo cambia con la roca que haya bajo la vivienda, con la demanda de la casa y con el espacio del que dispongas para excavar o perforar.
Por eso dos viviendas idénticas, una en la Sierra y otra en el sur de la región, pueden recibir presupuestos muy distintos sin que ninguno de los dos esté inflado. Y por eso una cifra cerrada antes de ver la parcela sirve de poco.
Esta guía explica qué partidas componen el precio, cuáles dependen del subsuelo y qué preguntas hacer para comparar dos ofertas que, a simple vista, parecen la misma instalación.
La referencia de partida: el doble de inversión, menos coste de explotación
Es el orden de magnitud que maneja la administración regional. La Guía de la Energía Geotérmica de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid, publicada en 2008, lo expresa así: «Un sistema con bomba de calor geotérmica para una casa individual supone un coste de inversión elevado, por regla general del doble de una instalación clásica de calefacción y refrigeración. Sin embargo, los costes de explotación son mucho más bajos que los de estos otros equipos».
El mapa tecnológico de calor y frío renovables del IDAE, de 2012, repite la misma relación y enumera los «costes de inversión inicial elevados» entre los inconvenientes de la tecnología.
Dos avisos antes de seguir. El primero: son documentos de 2008 y 2012, así que ese «doble» es una relación de referencia entre tecnologías, no un precio de mercado de hoy. El segundo: la frase compara la inversión completa, no la máquina. La parte cara de la geotermia es la que se entierra.
Qué partidas tiene un presupuesto de geotermia
Un presupuesto serio debería separar, como mínimo, tres bloques:
- Captación enterrada: estudio del terreno, perforación o zanjas, sondas, relleno o sellado, colectores, arquetas y obra civil auxiliar.
- Sala técnica: bomba de calor agua-agua, acumulador de agua caliente sanitaria, depósito de inercia, circuladores, vaso de expansión, valvulería, fluido caloportador y regulación.
- Distribución y emisión: suelo radiante, fancoils o radiadores, tuberías, zonificación y termostatos.
A eso se suman la parte eléctrica, la puesta en marcha, la documentación y los trámites. Los dos últimos bloques se parecen mucho a los de cualquier bomba de calor: si quieres el detalle partida a partida, lo desglosamos en la guía del precio de instalar aerotermia en Madrid. El primero es exclusivo de la geotermia y es donde se decide el presupuesto.
Cuántos metros de captación hacen falta
Esta es la pregunta que de verdad mueve el precio, porque casi todo el coste de la captación es proporcional a los metros ejecutados.
20-70 W/m
Potencia de extracción por metro lineal de sonda, según el terreno
6 m
Separación mínima recomendada entre perforaciones
51,32 €
Tasa del trámite de perforaciones geotérmicas en Madrid
Cada metro de sonda no da la misma potencia
La guía de la Comunidad de Madrid es explícita: «Un parámetro clave para el dimensionamiento de una sonda geotérmica es la potencia de extracción de calor por metro lineal de sonda, y varía, generalmente, entre 20 y 70 W/m».
Entre 20 y 70 W/m hay un factor de tres y medio. Para una misma demanda, un terreno favorable puede resolverse con la tercera parte de metros que uno desfavorable. Ahí está, resumida, la razón por la que el precio de la geotermia no se puede publicar por metro cuadrado de vivienda.
Lo que explica esa diferencia es la conductividad térmica del subsuelo. La guía técnica del IDAE de diseño de sistemas de intercambio geotérmico de circuito cerrado recoge una tabla de valores orientativos por tipo de material: el granito tiene un valor típico de 3,4 W/mK, la caliza 2,8, la arenisca 2,3, mientras que una arena seca se queda en 0,4 y una arcilla o limo seco en 0,5. La misma arena, saturada de agua, sube a 2,4.
Dos consecuencias prácticas para el bolsillo: el tipo de roca importa tanto como la profundidad, y la presencia de agua en el terreno juega a favor.
Los metros los fija el modo más exigente del año
La longitud del intercambiador se calcula por separado para calefacción y para refrigeración, y después, dice el IDAE, «en intercambiadores de calor que funcionen en ambos modos se tomará la longitud más desfavorable».
No es un matiz menor. En el caso de ejemplo de esa misma guía técnica —una bomba de 21,8 kW en calefacción y 17,8 kW en refrigeración, con un intercambiador horizontal a 1,5 metros de profundidad en Valencia— salen 1.407 metros para calefacción y 627 metros para refrigeración. Se ejecutan 1.407. Más del doble de metros que si solo hubiera que refrigerar.
Traducido a presupuesto: en un clima donde manda el invierno, es la demanda de calefacción la que paga la captación. Por eso el primer paso de cualquier oferta seria es calcular la demanda real de la vivienda, igual que explicamos al calcular la potencia que necesita una vivienda, y no estimarla por superficie.
Cuándo hace falta un test de respuesta térmica
La conductividad del terreno se puede estimar por tablas, medir en laboratorio o determinar con un test de respuesta térmica (TRT). El IDAE lo describe como «el más fiable y el único recomendado para instalaciones medianas o grandes», y da el motivo económico: en una instalación de 140 kW térmicos, pasar de un valor de cálculo de 2 a 2,2 W/m°C «supone una reducción de longitud del intercambiador de calor de 100 metros para las mismas condiciones de diseño».
Un 10 % de diferencia en un dato del suelo son 100 metros de perforación que se ejecutan o no se ejecutan. En vivienda unifamiliar el ensayo no siempre compensa: la guía de la Comunidad de Madrid señala que «en el caso de instalaciones para potencias inferiores a 30 kW no se requieren estudios previos extensos, ya que suelen dimensionarse para terrenos estándar, a partir de valores tabulados».
La pregunta correcta al instalador, entonces, no es si hace un TRT, sino con qué valor de conductividad ha calculado los metros y de dónde lo ha sacado.
Zanja o sondeo: dos presupuestos muy distintos
La captación horizontal se entierra en zanjas poco profundas; la vertical se perfora. El IDAE resume que la elección entre horizontal, vertical o «Slinky» «dependerá de la superficie de terreno disponible, la potencia a disipar y los costes de instalación», y que los sistemas horizontales se emplean «para instalaciones de baja potencia (viviendas) con grandes superficies disponibles».
En coste, la guía de la Comunidad de Madrid es directa: «Las sondas geotérmicas son, por lo general, más caras que los captadores horizontales enterrados a poca profundidad debido a su mayor coste de ejecución. Sin embargo, presentan mejores niveles de conductividad térmica, por lo que la longitud del tubo captador es menor en las sondas geotérmicas que en los captadores horizontales para igualdad de necesidades energéticas».
Es decir: la zanja sale más barata por metro, pero necesita más metros y mucha más parcela. Sobre el captador horizontal, esa misma guía estima que la excavación «no supondría ni el 15 % de la inversión total, incluida en ella la bomba de calor», y añade dos ventajas que pesan en el presupuesto: no precisa instalaciones fuera de la finca y «no requiere permisos ni autorizaciones especiales, aparte del permiso de obra».
A cambio hipoteca el jardín. La superficie enterrada no admite plantas de raíz profunda y complica cualquier servicio que después deba cruzar el subsuelo: desagües, cableado o riego.
En captación vertical aparece otra restricción de parcela que es, en realidad, una restricción de precio: el IDAE recomienda que la distancia entre perforaciones no sea menor de 6 metros para evitar interferencias térmicas entre sondas. Si la parcela no admite el número de sondeos que pide el cálculo, hay que perforar más profundo o replantear el proyecto.
Lo que encarece una perforación y no aparece en el catálogo
Aquí es donde dos presupuestos se separan sin que el cliente sepa por qué. La guía técnica del IDAE detalla qué hay que resolver antes de que entre la máquina en obra y durante la ejecución:
- Accesos y espacio de trabajo. Antes de perforar se determinan accesos, replanteo, espacio para acopio de material y obra civil auxiliar: pista de trabajo, balsa de lodos. Una parcela estrecha o con desnivel encarece el día de máquina.
- La técnica de perforación depende del terreno. Rotopercusión, perforación con lodos o entubación simultánea, «principalmente con diámetros comprendidos entre los 110 y 165 mm».
- El encamisado metálico. Solo «en casos extremos de colapso del terreno o de existencia de cavidades», y entonces se perfora con diámetros mayores. Es una partida que puede aparecer a mitad de obra si el subsuelo no era el previsto.
- El relleno del sondeo. Arena silícea o morteros específicos para geotermia con bentonita; la elección «está determinada por las condiciones hidrogeológicas del sustrato».
- La gestión de lodos, detritus y agua extraída de la perforación, además de las necesidades de agua y energía en obra.
El propio IDAE lo reconoce como límite de la tecnología: puede ocurrir «que la composición del terreno haga que el coste de la perforación sea demasiado alto o que las máquinas especiales de sondeo energético no entren en la parcela por razones de espacio».
Dicho de otro modo: el riesgo geológico tiene precio, y conviene saber de antemano quién lo asume si el sondeo se complica.
El trámite de seguridad minera, en Madrid, también cuesta y tarda
Perforar para geotermia no es una obra menor desde el punto de vista administrativo. La Ley 22/1973 de Minas incluye los recursos geotérmicos en la sección D, y el Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad Minera, aprobado por el Real Decreto 863/1985, se aplica a los sondeos cuando se requieren técnicas mineras.
En la Comunidad de Madrid eso se concreta en la aprobación de proyecto de perforaciones geotérmicas de muy baja entalpía desde el punto de vista de seguridad minera. Tres datos que afectan al presupuesto y al calendario:
- La tasa son 51,32 € en el momento de redactar esta guía. Es la partida pequeña del trámite.
- Lo caro es la documentación: proyecto de sondeos redactado conforme al Real Decreto 863/1985, disposiciones internas de seguridad, acreditación de la formación preventiva de los trabajadores, informe del órgano ambiental y nombramiento de un director facultativo con su aceptación firmada.
- El trámite va dirigido a quien perfora, no al propietario: la sede lo dirige a «personas físicas o jurídicas que desarrollen actividades de perforación». En la práctica suele venir incluido en el precio de la empresa de sondeos, pero hay que comprobarlo expresamente en la oferta.
Si la captación se resuelve en zanja en lugar de con sondeos, este trámite no aplica, lo que explica buena parte de la diferencia de plazo entre las dos soluciones. Conviene confirmar el procedimiento vigente en la sede de la comunidad autónoma antes de comprometer fechas.
A todo ello se añade lo común a cualquier instalación térmica: el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios y, cuando proceda, el registro de instalaciones térmicas no industriales de la Comunidad de Madrid.
La parte de dentro pesa menos, pero no es despreciable
La sala técnica de una instalación geotérmica se parece a la de cualquier bomba de calor, con una diferencia: no hay unidad exterior. Lo que sí hay es equipo compacto, acumulación, hidráulica y regulación, y eso ocupa espacio interior que a veces no está previsto.
El emisor vuelve a decidir mucho. Cuanta más temperatura de agua pide la vivienda, menos potencia entrega el mismo equipo y más demanda hay que cubrir desde el terreno. Si todavía estás eligiendo, la comparación entre suelo radiante o fancoils condiciona tanto el precio de la captación como el confort posterior.
Y antes de pedir precio de geotermia conviene tener claro si la tecnología encaja: las diferencias de fondo, con sus exigencias de obra y permisos, las repasamos en la comparativa entre geotermia y aerotermia. Los equipos disponibles están en nuestro catálogo de geotermia.
Qué debe detallar un presupuesto de geotermia
Antes de comparar totales, comprueba que las dos ofertas responden a lo mismo:
- ¿Qué demanda de calefacción, refrigeración y ACS se ha calculado, y con qué método?
- ¿Cuántos metros de captación incluye y de dónde sale esa cifra?
- ¿Qué valor de conductividad del terreno se ha usado? ¿Tablas, laboratorio o test de respuesta térmica?
- ¿Captación horizontal o vertical? Si es vertical, ¿cuántos sondeos, a qué profundidad y con qué separación?
- ¿Qué pasa si el terreno obliga a encamisar o a perforar más metros de los previstos?
- ¿Incluye relleno y sellado del sondeo, y de qué tipo?
- ¿Incluye obra civil auxiliar, balsa de lodos, retirada de detritus y reposición del terreno?
- ¿Incluye el proyecto de seguridad minera, el director facultativo y la tasa?
- ¿Qué equipo, acumulación, hidráulica y regulación entran en la sala técnica?
- ¿Se mantienen los emisores actuales o se sustituyen?
- ¿Qué garantías cubren el equipo, la instalación y la parte enterrada?
- ¿Qué trabajos quedan expresamente fuera?
Una oferta que no contesta a la segunda y la tercera pregunta no es un presupuesto de geotermia: es el precio de una máquina.
Qué debe revisar un profesional antes de cerrar el precio
- Demanda térmica calculada de la vivienda y reparto anual entre calefacción, refrigeración y agua caliente.
- Temperatura de agua que necesitan los emisores previstos.
- Superficie de parcela libre, accesos para maquinaria y servicios enterrados existentes.
- Información geológica disponible del emplazamiento y criterio de conductividad adoptado.
- Número, profundidad y separación de sondeos, o trazado y profundidad de zanjas.
- Previsión de acuíferos atravesados y condiciones hidrogeológicas para elegir el relleno.
- Trámite de seguridad minera aplicable, documentación y plazos reales.
- Espacio interior para equipo, acumulación e hidráulica.
- Potencia eléctrica disponible y estado del cuadro.
- Reposición de jardín, pavimentos o acabados tras la obra.
Por qué no publicamos un precio cerrado de geotermia en Madrid
Porque sería inventado. Entre 20 y 70 W/m de extracción por metro de sonda, con la longitud marcada por el modo más desfavorable y con un trámite minero de por medio, cualquier cifra «desde» que pusiéramos aquí se parecería a muy pocos proyectos reales.
En Maclima preferimos estudiar la vivienda y la parcela, decir con qué datos hemos calculado los metros y explicar qué partidas podrían moverse durante la obra. También decir que no, cuando la parcela o el terreno no acompañan: en esos casos suele ser más razonable mirar hacia las soluciones de aerotermia antes que forzar una captación cara.
Si hay convocatorias de ayudas abiertas en el momento de ejecutar, cambian la inversión neta pero no el precio de la instalación. Conviene comprobar la convocatoria vigente y sus plazos antes de contar con ellas, como explicamos a propósito de las ayudas en Madrid.
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Cuéntanos qué vivienda tienes, de cuánta parcela dispones y qué servicios quieres cubrir todo el año. Revisamos la demanda, el espacio de captación y los condicionantes de obra antes de poner un número encima de la mesa.
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Conclusión
El precio de la geotermia en Madrid se decide bajo tierra. La bomba de calor es una partida previsible; los metros de captación no, porque dependen de una demanda que hay que calcular y de un terreno que hay que conocer. A eso se suman la técnica de perforación, el relleno, la obra civil auxiliar y un trámite de seguridad minera con su propio calendario.
Comparar dos presupuestos por el total es comparar dos hipótesis sobre el subsuelo. Pide los metros, pide el criterio con el que se han calculado y pregunta qué ocurre si el terreno no era el esperado. Con eso ya se puede decidir.
Fuentes técnicas consultadas
- Guía técnica. Diseño de sistemas de intercambio geotérmico de circuito cerrado — IDAE, 2012
- Guía de la Energía Geotérmica — Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid, 2008
- Mapa tecnológico. Calor y frío renovables: geotermia — IDAE, 2012
- Aprobación de proyecto de perforaciones geotérmicas de muy baja entalpía — Sede de la Comunidad de Madrid
- Ley 22/1973, de 21 de julio, de Minas — BOE
- Real Decreto 863/1985, Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad Minera — BOE
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios — MITECO
- Registro de instalaciones térmicas no industriales — Comunidad de Madrid
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